Revelando recuerdos.

Revelando recuerdos.

Páginas vistas en total

domingo, 27 de diciembre de 2009



Nicolas Poussin
El Parnaso.

La fuente de Castalia ( soneto alejandrino).


Cubierta de laureles manando la fontana,
visionarias las ninfas honrando manantiales
consagrando las náyades sus cantos inmortales
con la lira de Apolo, profética artesana.

Enmarañan las musas ,poesía en la mañana
los rubores de Febo, baladas ancestrales
vaticinando a Delfos ,oráculo en señales
divino ese parnaso, gloriosa savia humana.

Cantando a los mortales en el centro del mundo
es castalia la ninfa que desvela mis notas
sumergida en un sueño desdeña amor profundo.

Yace en los manantiales templanza en el fecundo
regazo de las musas que beben de las gotas
que fluyen de castalia ,cuna del verso oriundo.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Tranquilo.


Tranquilo majete en tu sillón
( celtas cortos)


Tranquilo.
Nadie quebrantará la mansedumbre de tus días
ni ascenderá hasta tú cúspide de barro
perfumando con aroma de ciemo tu supremacía.

Tranquilo.
No desciendas a mi averno
allá,
moran las pieles desolladas
y almas en el purgatorio de la perpetua consumación.

No bajes,
prosigue con tus eclipsadas nostalgias
y tus vigilias de fatuos aconteceres sembrados
en las carnes de otros
en las sangres de otros.

No bajes a mi mundo.
Está impregnado de rojos árboles
y princesas destronadas
danzando al compás de la siniestra hoguera de una vanidad
errante y mórbida.
Y los ángeles
han caído tantas veces
que en sus alas portan el estandarte de los vencidos.

No desciendas a mi abismo.
Tras de él supuran las heridas formando llagas
en las arrugas del desamparo.

Heridas sangrantes y purulentas
pues tú
llevas en tus ojos la venda
con la que me la cubría
y ahora están por siempre abiertas.

martes, 22 de diciembre de 2009



Ojos que no ven ,corazón que sufre
el doble.

¿Por qué este pétalo
de inconclusa vacilación
ha caído del tallo sin esqueje de la espera?

Y vaga entre eriales sedientos de abrazos
yermos plomizos y polvorientos
de plañideras alas
que no rocían mis cicatrices
con el sándalo de la vehemencia.

¿Por qué tengo el cuerpo despedazado
y los ojos que no ven
hacen que el corazón
sienta el férreo desgarro de sufrir dos veces?

Una
por la certeza del sentimiento
y otra
por la incertidumbre del presentimiento
que se siente sin verse.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Pasan las manos, pasan los gestos.






Pasan las manos, pasan los gestos
bordean los muertos...
las lindes de mi inhóspito cerebro.

Huéspedes de paso
que cuando sus enseres albergan
para instalarse
al amparo de la fogata
del despropósitO
son exiliados por otras evocaciones.

Ni mejores en sensaciones
ni peores en remembranzas,
tan sólo equidistantes
opacando
mis empíricas horas.

Pasan las manos ,pasan los gestos
bordean los muertos
y se pierden en la calima del subconsciente
trastero de la memoria
donde agonizan
entre mansos desamparos.

Pues son conscientes
de que instalados por siempre
en mis lóbulos ,
estamos condenados a la prematura separación.

Así,
en esta efímera presencia
retornan cuando menos espero
con la peregrina excusa
del olvidado recuerdo.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Éramos felices.



Abanderando la estrofa
con la mirada lánguida
y un escuadrón de soledades que plasmar
entre el desafío de la hoja en blanco
y el placentero regocijo de saberse poeta.

Éramos felices.

Cuando inocente el verbo comulgaba
en el fuste del árbol de nuestra ciencia
y la roja tinta en las solapas
recorría
nuestra anatomía
circundando cada trazo de nuestras horas
con su péndulo de inocente caricia.

Éramos felices.

Como un Dios en decadencia
que se conforma con la mitad del universo
y de la otra
hace semilla de olvido.

domingo, 13 de diciembre de 2009





Presentación del poemario de la
poeta María Villa en las fechas y lugares que abajo indico.
Mis mejores deseos para esta gran poeta con su poemario y presentaciones del mismo.
Que tu vida este llena de venturas María.

Día 16 de diciembre a las 18.00 horas en la biblioteca municipal.
Selvas Florida 16 ...Vegas del Genil.


Día 18 de diciembre... a las 20.30 en los Diablos azules.
C/ Apocada número 5 de Madrid.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Que se pare el tiempo.



Una guirnalda atraganta
el cielo de mi boca
germinando en mi paladar
los vientos del renacimiento.

En la opacidad de las almohadas
rezuman las ausencias,
dominante caricia de soledades
ataviadas con ramilletes de acebo.

Se abre otra aurora
aldaba indolente de clemencia
en el clamor de las horas detenidas.

Ruego a dioses y diablos
cobijada en este pesebre
huérfano de bastardos edenes
que detengan el tiempo.

Mientras de mi vientre cuelgan
ramas de muerdago que veneran
tu nombre en las esquinas
por donde no pasa
la abúlica porfía de la falsedad.

Fatua es mi invocación en los quicios de los días
pues estas luces varadas en los estuarios
de la memoria,
vienen a recordarme
que entre el heno del establo de mis recuerdos
se está gestando otra navidad
en el regazo
de tu sórdida ausencia.

martes, 8 de diciembre de 2009

Un poema de David González.



David González

Lobo.


Desde lo más alto del naranjo veía los frutos azules y rojos
del mirto centenario
Comenzaba a llamar a mis aliados
Cerraba los ojos
Partía un tren pintado de vivos colores
De uno a otro compartimiento
había un desfile incesante de dragones
Yo les pedía que entrasen en orden
según el tamaño de sus alas
y que cada uno me hablase en un lenguaje cifrado y lento
y que me dejasen a mí en medio de la fiesta del sonido
que me dejasen flotar como una pluma
que me dejaran ser la nube de agua
el pájaro carpintero
y de vez en cuando
en medio de la noche
una luciérnaga
Era mejor
que con sus bocas y sus narices llenas de fuego y humo
le pusieran nombre a esas reuniones poco vistosas
y en la mayoría de los casos alarmantes

Cuando doña Filomena destripaba los frutos del mirto
y me llamaba a la mesa a que atendiesen los deberes de rigor
en un cuenco veía la goma cristalina
la tijera
papeles trazados con figuras de menhires
pirámides y otras formas elementales
me paralizaba
No podía evadirme de una buena vez de aquellas colas de serpientes
aquellas alas, aquellos trazos de fuego azulado tan combustible
Ellos y el trabajo geométrico no se llevaban bien

La cena se enfriaba y a mí me miraban largamente y en silencio.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Sobre el tablero del juego de la vida.




Crédula,
me ceñí la vida en mi vestido
en los tumultos de las soledades
y el jubilo de los acordes
que me hablaban de amores
abiertos al amanecer.

Creí
con la fe de aquel
que amarrado a un clavo ardiendo
piensa
que sólo los demás se queman
en las ascuas del desconocimiento y del espanto.

Mordía la vida y la hacia añicos
en la fiera convicción de que aquella dádiva
que otorgada me había sido
en gracia divina
o en divina gracia
era para degustarla sin mesura
y agradecer por los siglos de los siglos
la benevolencia del dadivoso.

!Pobre necia!

Pereció esta quimera entre mis arrullos
sin apenas deleitarse en las luces
que con su neón ,
olían a savia perfumada
en crepúsculos poscristos.

Cuando dueña del uso de razón
y esclava de los sudores de la frente
comencé a escuchar ese mantra
que se clava en las entrañas
lacerando
hasta lo más hondo de los cimientos
fraguados en los corazones.

“Tienes que ganarte la vida”

En ese momento ,
todos los sueños
que había tejido en los bolillos de la luna
mutaron en sombras reales de ángulos
a la deriva.

Comprendí que la vida es un burdo juego
de fichas irregulares , y saltos al vacío
de una nada.
donde gana el que más trepa.
Y a mi,nadie me había enseñado a jugar.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Sobre mi identidad.



Cuando la juventud me caía
por los hombros
en cascada
cortando los vientos con las púas
de las horas despedazadas
en el umbral de los besos.

Cuando envolvía los soles
en celofán y entre arrabales
donaba sus rayos
al menesteroso en franca comunión
con el más débil.

Cuando bebía la vida a sorbos
degustando las mieles
desdeñando las hieles.

Entre un sorbo y otro,
me repetían de modo constante
que si proseguía por las sendas
del desatino en bandada
no sería nadie en la vida.

No acierto a comprender
ese empeño en que fuese alguien,
cuando todo lo que ansiaba
era ser Yo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Tu atalaya de viento.



Brevis aetas, vita fugax
("El tiempo es corto, la vida fugaz").

Desde ese manso refugio
donde un día tus neuronas
en un alarde de sublime arrogancia,
optaron
por detener el tiempo.

Desde tu atalaya de viento
donde absorta contemplas
el teatro de las horas
en tu opaca mirada lacrimosa
blindada,
a las necedades del hombre.

A ese hombre que te habla
como quien llora,
Que te observa con la indolencia
de quien se sabe supremo.
Que te sonríe
con la complacencia de un cireneo
portando dúctiles cruces.

Desde ese presente
al cual no perteneces,
desde ese pasado que sustenta tu universo
impregnado
de azahares y aromas que sólo tu recuerdas.

Desnuda y grotesca ante ti me siento.

Cuando fijas tu mirada vacua y sepia en mis sienes
y entre décadas
como espadas
casi puedo intuir tus pensamientos.
Pues tú y yo sabemos
que desde tu atalaya de viento
te ríes por dentro
de mi obtuso presente imperfecto.

domingo, 29 de noviembre de 2009



Para el amigo David González y su poema " El cajero
automático"


Dame un pedazo de tu libertad
de esa que portas en tu pecho.
Tu libertad
libre
de barrotes
con estrofas tatuadas.
A cambio
de un añico de mis cadenas
que ninguna prisión ha liberado.
Pues no hay libertad
que no se cobre sus monedas de plata
ni atadura que no pague con las rejas.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Sobre tus labios.




Es difícil recorrer
el trazado imperturbable de tus labios
sin recordar
que en tu garganta llevas apresados
esos vocablos que te atan
a la soledad de tus mansas horas.

Y llevas prendidos en las solapas
de tus comisuras
ramilletes de besos sin dueño
que te atan al pretérito imperfecto
donde marchitos fenecen
lo últimos halitos de tu alma.

Es difícil recorrer
el páramo de tu mirada
sin recordar
esas lágrimas que optaron
por consagrarse en señoras de tus días
y esos sacramentos sin credos que profesabas
que fueron esclavos de tus noches .

viernes, 27 de noviembre de 2009

Sobre las musas.



La musas son el alma del poeta
cuando vaga errante entre prosaicos
acontecimientos.




No han dejado de estar a mi lado
esas musas
entre mi sanguinolenta epidermis
y los lóbulos de mi mente
en estos atardeceres ocres
donde danza el otoño.

Las musas nunca nos desasisten
una vez se instalan en las venas
circundando el orbe de nuestro aliento
y el péndulo del corazón
con su mansa caricia.

Ellas
son el máximo exponente
de fidelidad amorosa
encaramadas a las estrofas
desde donde contemplan la fertilidad
o la decadencia en la pluma del poeta.

Fertilidad
cuando se gestan esencias
acompasadas
entre las credenciales mundanas
que todos llevamos impresas.

Y esas ondas emitidas por los corazones archivados
implorando la presencia
del verso que sediento bebe las argénteas aguas
de las fontanas de Castalia.

Decadencia
cuando se gestan burocracias
en las ventanas del alma
marchitándose las amapolas entre papiros.

Y esa menguante luna
que antaño era promesa de poéticos cánticos
transmuta en una hoz
que de un contundente tajo
revienta nuestro espíritu
en los pasillos por donde no pasa
la vida.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El mañana sin huella.



Mañana acuciaremos
cántaros rotos en las aceras
en la oquedad indolente del alcorce trazado.

En mil pedazos quiebra el silencio,
cuando entona la brisa tu nombre.

Mugrienta clausura de la nubes preñadas de hastío.

Mañana
volveremos a descifrar el postrero jeroglífico
vacuo de remembranza
en la perfidia de la imagen desollada.

Y posarán aves carroñeras evocando
los errados que atravesamos sin pisadas.
La nada…
no deja impronta,
y nada se esconde detrás de las fauces sin dientes.

La futilidad envuelve los soles sin maquillar
envueltos en olvidos
que te nombran bajo los almendros…
( los mismos que ayer loaron otro nombre).
Quedan sendas por trazar vírgenes
en la hostilidad del verbo que se desangra
de muerte herido.

Mañana,
volveremos allá donde quebró la doctrina
de pulpito inacabado.
Hoy sólo nos quedan
las dadivas de la clemencia
en el vacío de los besos sin labios
y las sonrisas sin rostros expandidas
en los surcos de la memoria.

Mañana será otro día,
sin huella.

lunes, 23 de noviembre de 2009

La levedad del ser.



Una vida entera
para mostrar las fauces en ascenso
en los pulpitos enloquecidos
por la ciega codicia.

Para proclamarnos egos regentes
en nuestra mezquindad
entonando credos intachables
en nuestra condición de altruistas
de baratija.

Para profanar la condición del llamado
a la conversión del polvo
y creernos seres imperecederos
comprando paraísos
con nuestras rogativas de salón.

Una vida entera
para los besos de Judas
en la miradas recelosas
de la férrea envidia,
para las incrédulas llagas de santo Tomás.
en los pasillos agonizantes
de la complacencia en los espejos.

Una vida entera
para demostrar que somos alguien
y que nacemos con una estrella
rondando la fortuna.

Y toda un eternidad
para evidenciar,
que de esos polvos surgen
los lodos que nos cobijan.

jueves, 19 de noviembre de 2009

La niña que he perdido.






Entre la conmiseración
que otorga el paso de los años
en la devastada mente,
y el conformismo
que implora el cuerpo
tullido
en miles de batallas
de belicosos argumentos
que siempre eran de otros.

Entre el espanto del sueño quebrado
y la arrogante sombra de la supervivencia,
vaga errante una niña
con tres heridas
y una sola venda...
!La de sus ojos!

Una niña
a la que sólo le crecen
los enanos.
Y sigue sin saber
si los buenos son los indios
o los vaqueros.
Y sigue clamando
solidaridad a la luna
que luce su perenne sonrisa
cuando todos lloramos.

miércoles, 18 de noviembre de 2009



Amor et melle et felle est fecundissimus
("El amor es fecundísimo en miel y hiel").






Es relativamente sencillo
versar sobre el amor
consagrando los mas bellos vocablos
en los quicios de las estrofas.

Rogar pendencieros retornos a los dioses
cuando añoramos caricias
o profanar las entrañas de lucifer
en los delirios del despecho.

Adorar los minutos ansiados
en brazos de Afrodita
cuando amamos sin medida
o desdeñar los alientos de Eros
cuando el desamor ronda nuestro infortunio.

Todo esta escrito sobre el amor
en la fértil pluma del poeta.

Conviene no olvidar,
que escribir sobre el amor
y sus desdenes
es relativamente sencillo.

Basta con haber probado la miel
de los besos,
y el desgarro de las despedidas
en las estancias de los años.

Pero el amor verdadero
la mas bella historia de amor jamás contada
imperecedera en tiempo -espacio
yace virgen bajo una fosa diamantina
y sólo la benévola sombra del ciprés
atestigua su verbo.

Pues es la crónica de dos amantes
sucumbiendo a la eternidad...
Y no han vuelto
para contarla.

martes, 17 de noviembre de 2009

Yo que tanto tenía.



Yo que tenia
el don de profecía
y la codicia del destino
arañando desaires.

Yo que pasaba de todo
deshilando el mundo en un segundo,
hilvanándolo en dos vidas.

Me bañaba en las fontanas del mal
adorando los infiernos y sus ascuas.

Yo que tenia
el don de la palabra
y el de lenguas exhaustas,
y mi entraña era fiel cobijo
de mariposas exiliadas.

Yo que tanto tenía.

Ahora sólo tengo...
Un nudo en la garganta
un pase para la última fila
de muchos ruidos y muchas nueces,
y una ficha
para el carrusel
de coetáneos tíos muertos.

Y las mariposas que atesoraba
en mi estomago
alborotaron tanto
(sin motivo)
que mutaron en ulceraciones.

Y de pasar de todo
he pasado...
A pasar por todo.

El malecón de tus ojos ( a mi padre)



Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.
Aristóteles.


Me he perdido por la senda
de tu regio semblante
de ciprés esbelto,
solemne
como mañana de domingo.

La ecuación sin resolver
en las equis de tus ojos
han marcado cada sol que perdías
en tu entrecejo de jade.

Y el férreo dique que bloquea
tus lagrimas encubiertas
en las presas de tus ojeras
solapan el clamor
de las manos yertas.

A punto está de quebrarse
el gélido malecón
inundando de cólera
cada punto de nuestra geografía
descomponiendo
los retóricos argumentos
que impiden a los hombres llorar.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Mis descuidos.





Esta penumbra
de código indescifrable
advierte
del florecimiento de otro ocaso
en las raíces de mi cama.

Ha caído otra noche de bruces
como un sol descabellado
al asfalto enmohecido.

Y de nuevo,
he olvidado que deberia dejar
una huella de sutil coherencia
entre lo deseable
y lo tangible
en las suelas de mis zapatos,
cuando la luminiscencia abriga mis pasos.

Y asciendo a la cúspide del sueño
con la boca llena de agónicas promesas
las manos vacías
y la mente maniatada por la obstinación
de esos espectros
que se nutren de mis descuidos.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Del despechado Cronos.




"Malgasté mi tiempo

ahora el tiempo me malgasta a mi"



Willian Shakespeare.

Soneto alejandrino.


Unidos como soles y lunas en demoras
urdiendo tus designios desoyendo alegatos
que imploran tu presencia señalando retratos
donde rociamos lirios y besamos auroras.

Amantes sin medida bordeando las horas
entre lozanos talles ,rubores sin recatos
de sentir en mi nuca palpitares que ingratos
tornaban despedidas de sendas seductoras.


Y ahora son tus ojos bastardas puñaladas
clavadas en mi espejo ,galán que despechado
tornas para quedarte ,postulando moradas.

Guardabas en tu manga las cartas que marcadas
esbozan mi semblante ,señuelo que has sitiado
en mi abatido cuerpo por haberte dejado.

Haré un pacto a tu lado,
vayamos de la mano sin pedir amoríos
rozando mi piel sólo porvenires tardíos.

viernes, 13 de noviembre de 2009

¿ Todo está dicho?



Las palabras elegantes no son sinceras; las palabras sinceras no son elegantes.
Lao-tsé



Todo está dicho.
No queda vocablo inmaculado
en las entrañas del verbo
desflorado por algún poeta
con su verga estilográfica
en los salones del alma.

No quedan palabras meretrices
en las gargantas sórdidas y purulentas
de las plumas que atrincheran
el manto escrupuloso de la felonía.

Su cuantía se cobraron
en las esquinas donde se reparten
las vanidades .

No quedan verbos sin pasado irregular
ni pretéritos imperfectos que no fueran
amordazados en los labios
de los plenilunios reverberando
paredones.

No quedan corazones sin revisar
en los andenes de las estrofas,
paradas
entre aromas de cafés y roja tinta.

Ni quedan fonemas sin escudriñar
en los ventanales del alma
sin pausa
donde muere el último halito de inspiración.

Todo esta dicho,
en las metáforas repartidas
por el orbe intangible de la poesía.

O quizás vivamos de las rentas
de poemas pernoctando
en las curvas de la memoria
y en las rectas de los olvidos.



PRESENTACION MAÑANA EN MADRID.
Con mis mejores deseos a ambos ,y mucha suerte ,espero os vaya muy bien en esa presentación.

Ese frío enero ( décimas)





Cuando muere la esperanza
me sumerjo en un abismo
de lúgubre misticismo
y con certera templanza
recuperar la confianza.
Aquella que sin querer
perdí en un atardecer.
Que un frío día de enero
al resguardo de un bolero
anido dentro del ser.

Que ya nada me motiva
ni ese silencio que antaño
de mi lágrima era paño.
Ese silencio que esquiva
a mi me mantenía viva.
Lo he buscado entre los muros
de capiteles oscuros,
perforando mis sentidos
en mis tímpanos zumbidos
del silencio a la deriva.

En la sonrisa de un niño
una brizna de esperanza
que sostenga la semblanza
de la mirada ese guiño
impregnado de cariño.
Y desprendían la nada
de la orfandad de mi arcada.
Rebusco entre las basuras
donde perdí mis venturas
que ya ni un niño me agrada.


He buscado la esperanza
en las flores del cerezo
que del prado es aderezo.
He defendiendo a ultranza
primavera en su bonanza.
Solo he hallado hojas yertas
entre mis horas inciertas.
Sopor del hedor que emana
de esta tiniebla mundana
entre mis manos desiertas.

Y busco sin encontrar
quien me arrebato la alegría
que por mis venas corría.
Y me vuelvo a recostar
sin abriles encontrar.
Quebrantada el alma mía
del susurro que gemía
arrancándome el aliento
que por no sentir ni siento,
eso que antaño temía.

Vivo cautiva en mis rejas
entre áureos barrotes
henchidos de esos quijotes
que si ver molinos dejas
después no admiten las quejas.
Y esos sepulcros blanqueados
desde mi templo infiltrados
que me venden como a Cristo
beso de judas y listo.
¿Del débil? días contados.

Grito al viento mi lamento
y solo percibo ese eco
adentrándose en el hueco
de mis manos el intento.
Escurriendo ese momento.
Plañideras son las voces
deslizándose veloces
por mi corazón marchito
que el frío enero fortuito
de pena inundaron goces.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El cielo del apátrida.




Nuestras virtudes son, a menudo, hijas bastardas de nuestros vicios.
Friedrich Hebbel


“Vengo de un lugar
donde sueño que tengo
un techo en estas tierras de nadie”

¿Qué sabes tú
de mis peregrinajes sin retorno
en la fogata de mis ojos
donde pernocta una luciérnaga
alumbrando
los resquicios de la última vena que me queda?

En la oquedad amarillenta de mi boca
germina un alud de utopías sesgadas.
Que sólo yo veo,
( sueños obstinados )
que golpeando la aldaba de mis arterias,
me conducen a mi paraíso.

Entonces y sólo entonces.
Los duendes de la noche son mis aliados
y mis princesas ,
son muñecas que visto y desvisto,
en la penumbra de mi kunda encadenado
a los grilletes de mis capilares.

¿Qué sabes tú
de mis titilantes amaneceres
cuando perforan mis tímpanos
miles de jinetes galopando sin bridas
por mi húmeda espalda?

En ese instante,
cuando el todo el universo
oscila conmigo
los segundos se hacen noches
y las noches pasan en un segundo.

¿Que sabes tú
de este ángel con tridente
y de este demonio con áurea divina?

En mis lóbulos conviven en perfecta armonía
la invocación de Zadkiel y la tea de Lucifer.


El chasquido desdentado
me advierte de otra frígida alborada
de piernas andando sin dueños,
y escuálidos dedos , que no aciertan
a prender las reliquias de mi espanto.

Y ya ves,
dandy maquillado y putrefacto.
Tengo mi propia kunda amortajada
en el seguro vitalicio del apátrida
que me conduce
hasta mi cielo de color carmín de todo a euro,
donde no espero encontrarte.


Nota.
Comprensión para estos enfermos que son denigrados con frases del tipo "Yonki de mierda" y grabados por las cámaras sin consentimientode forma reiterada.
vulnerando sus más elementales derechos como enfermos.

miércoles, 11 de noviembre de 2009




Abrillantado soles en mis palmas
para sustento de los días
entre inhóspitos designios errante,
de cánticos druidas ungida.
Yo caminaba.

Albatros que atraviesa gélidas laderas
entrelazada en la luna menguante
la remembranza que abriga el invierno,
y la sombra del olvido en mi devastada memoria.

Fiera leona yo era,
y en mi regazo de lino acunaba quimeras
tejiendo palpitares,
ahuyentando soledades.
Y trepé montaña arriba ,con mi cría
amarrada a las famélicas fauces,
endebles y siniestras
de leona de barro.

Subsistimos de los despojos
que enraizados en filantrópicas utopías
nos arrojaba el recio
entronado,
en vacías miradas sin cuencas.

Más yo…fiera leona
ahuyentaba las carroñas
impregnado de carnaza sus guaridas.

Trepé río arriba ,
entre cañaverales
ahuyentando soledades,
desplegando temores en el plenilunio,
mordiendo aciagos crepúsculos
delineados en la umbría de mi terreno.

Mas ,esta fiera leona.
Jamás logró amamantar
con sus resecos pechos a su cachorro.
Pues criado había sido por benévola loba
que pasó a formar parte de la historia.

!Romulo... inerte y vacuo
perdido en las lindes devastadas!
Retazo de ceniza en pérfidas lumbres sin vida
coetáneos de la memoria en manada
cáliz purgatorio de conciencias heridas.

Maldice este vieja leona ,
los arbustos
que no supieron cobijarte.
Los ocasos que no supieron
arropar la porfía de tu alma.
Las alboradas en los páramos
de la desidia
donde el adulo es arma
y el conjuro es la farsa que nos alimenta.

martes, 10 de noviembre de 2009




El dinero envenena cuando se tiene y mata de hambre cuando se carece de él.

Maximo Gorki

Hijo del dolor
(décimas para el gitanillo Manu )


Eres hijo del dolor.
de las miradas tullidas
en las noches malparidas.
Negro yugo azotador
en tu piel torna candor.
Una rata en cruel cortejo
se apalea en su emparejo.
De su dominio alardea
vagando por la azotea
en sanguinario festejo.



Legado desollador
torso de brasas curtidas
del hambre sus embestidas
te preñaron de estupor.
Con su mugriento furor.
Y frunciendo tu entrecejo
disertando con gracejo
al resplandor de una tea
¡!Bendita tu madre sea!!
de su cuna eres reflejo.



Madre ,le traigo una flor
en mi pecho están prendidas
de su vientre las rugidas
me atenazan en deudor.
No se yanta del fervor.
Al Santo cristo me quejo
de los gitanos consejo.
A la Virgen la azalea
La Macarena me crea
que en mis afanes no cejo.



En mi cara el deshonor
de sus carnes desnutridas
por la miseria vencidas.
El ruego consolador
torno en dedo acusador.
Si faenas no manejo
no se rellena el pellejo.
Hasta la abeja mas crea
del enjambre que jalea
¿Yo?.. ni un triste panal tejo.



En mi boca el amargor
de rogativas manidas
en su rosario plañidas
¡!Madre no tengo labor!!
y no soy un malhechor.
La miseria es el complejo
de un suspiro en el espejo.
Pido a Dios que no la vea
perecer sin mi tarea.
Con el pecado forcejo.



De mi casta acreedor
razas de nobles ungidas
de las familias unidas.
No hay bocado aliviador
obtenido sin sudor.
Si en manos divinas dejo
de mi esencia yo me alejo.
Con hurtar no compadrea
al anciano homenajea
!Madre ,morir no la dejo!

Que todo lo vence el hombre
menos hambre de justicia

lunes, 9 de noviembre de 2009

Salmo responsorial.



Un hombre de Estado es el que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes,
y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas.

Noel Clarasó




“ A quien madruga
antes le sonríe la fortuna”


Salmo responsorial.



Ya sólo somos semillas
que otros muelen ,
en las gélidas sonrisas de esfinge
postulando porciones de mundana gloria.
Tala los pistilos de mis años
labrados en los surcos
de mis yertas manos,
y prende ese último pétalo de mi rosa
en tu camisa almidonada
por el légamo de las fosas sin nombre.
Y mientras mordemos otra cifra
en las filas de la antesala al limbo,
se nutren los vocablos
con las vísceras de la memoria inacabada.
Tala ,muele ,escupe ,prende.
pero no me prives de mi condición numérica,
pues otorgando me fue ese beneficio
cuando fui llamado a la corte
del errático.
No me prives de la mugrienta complacencia
de coleccionar ceros a la izquierda
al sol del mediodía en los parques.
A fin de cuentas,
hasta los dioses tiene su número en los salmos.
Tú...
también eres un guarismo
cuando entonan las sombras tu nombre.
A mi me fue otorgado el salmo
cincuenta y uno del miserere
Y a tí …
rey de los dioses sin tabernáculos,
el número dieciséis
de las cartas de Lucas a los fariseos.

La levedad de los necios.



Arco 2005 "Beather ,you Fuker" obra de Richard Stipl.

Lo más ofensivo que pueda lanzarte a la cara tu peor enemigo no se compara con lo que tus amigos más íntimos hablan de ti a tus espaldas.
Louis Charles Alfred de Musset.



Olisqueando mi fracaso
las fieras depredadoras
blandiendo están a su paso
estas podridas auroras
que sucumben al ocaso.

Las alimañas me invaden
implorando las carroñas.
En su terreno no horaden,
yo los expurgo de roñas
¿así? otra victoria añaden.

Apenas queda carnaza
rapiñasteis sin precepto
el yugo de mi coraza.
!Os llevasteis todo! excepto,
de mi boca la mordaza.

Esa que impide os maldiga.
Que negar sangre doliente
es como aquel que castiga
con la cordura al demente,
¿y al cuerdo?...a locura obliga.

Atesoro estas heridas.
Plasma son de mil batallas
que ya he dado por perdidas.
Tirando voy las toallas
de azabache desteñidas.

¡!Recoged estos despojos!!
acicalando arrogancias
y desde vuestros rastrojos
devorando carnes rancias
miradme bien a los ojos.

En ellos rabia inscribía
reverberando al trasluz.
La misma que percibía
mientras portaba mi cruz
y punzadas recibía.

Lamo a solas mis heridas
si queréis mas carnadura
revisad vuestras guaridas.
En su tejado hay hartura.
¿El mío? Piedras derruidas.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Tiempo de balances.




Hoy no es mejor que ayer
ni quizás sea peor que mañana.

El tiempo se ha detenido en una estación
de espectrales atardeceres
recubierta de milenios entre penumbras.

Lejos de los pitidos de los trenes
sin salidas ,sin llegadas.
Tan sólo la equidistante estela
del norte de tu risa,
entrelazando
el adiós.

Hoy es la cúspide del sigilo
quien gobierna los aciagos segundos.
Y cuadra las cuentas del debe y del haber
en mi desgastada conciencia
ensombrecida entre pretéritos agónicos.

Hoy se mascan remembranzas en mis debitos
obstinados en cobrarse ,
los minutos invertidos
exhumando arcaicos dioses de barro.

Es tiempo de balances.

Con miles de débitos en el saldo de la memoria
y sólo un haber ,en el saldo del olvido.
Ese que añora …
las orillas donde posaban
mis alas sin latidos.

Días magullados.




La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.
Lucio Anneo Séneca



Magullado va el día
por este manto corinto
que bordea laderas sin nombre,
en los pliegues de mis manos.

Se escapa,
otra nube rasgada en el oprobio,
de voces silenciadas por el sol
camuflado entre bambalinas purulentas.

Mi silueta deslizándose en estíos impávidos,
se escapa.

Como escapa el día
en lacerante desventaja
perdido en el fragor
de mil batallas filantrópicas
todavía vírgenes
catapultadas al olvido.

Magullado va el día..
en esta vidriera
revestida de metáforas en cajones,
peinada con púas de vientos retóricos.

Otro día más,
sin haber bebido el cáliz inmune del pecado
sin haber pecado inmune en tu boca.

Magullando va el día,
un filo de navaja
reverberando en la astilla del calendario;
posponiendo razones
amordazando corazones.
Volteando el dédalo cíclico
sin escapatoria posible de mi galera.

Veo pasar días erguidos
en la reseca umbría
de cántaros atragantados de comisuras,
y corolas rezumando asqueo.

Magullado va el día.
Y me olvide de nuevo
de mecerlo en mi regazo,
y ahora pernocta sobre cartones de vacuos crepúsculos.

Espasmos de soledad.



El sexo sólo es sucio si se hace bien.
Woody Allen

Y mientras,
con su plomizo manto de indolencia,
agonizante el sol en desbandada
exhalaba su último suspiro
matizado en el áurea
que incita a la partida.
Mientras,
los recatados árboles peinaban
sus hojas para el festín del ocaso
cuando danzando ánimas de ausencia
festejan las alondras la llegada
del abúlico otoño
en ancestrales rituales.
Mientras,
las horas acompasaban los pasos
de aquellos que hacendosos ascendían
las cúspides del éxito sangrante
en las venas tullidas.
Mientras.
gira la vida ,fámelica, abrupta.
yo divago entre mi sombra ondulante
y el rugido de los espasmos que oníricos
ahuyentan mi soledad.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Soneto a los poetas republicanos.




Mancillando esos versos desollados
en sopor de famélicas auroras
que prenden de las plumas impostoras
escarnio de las campos sin sembrados.


Desvirga las magnolias en los prados
consagra comuniones entre horas
y vitalicio péndulo en demoras
serás el artesano consagrado.


Desollando la entraña pendenciera
del cántico poético de verdad
rasgando con tu pluma la barrera…

que atrinchera injusticia lisonjera
es poema de impávida deidad
sempiterno de ánima postrera.

¡Canta al mundo poeta!
que tus versos grabados en memoria
serán insignias únicas de gloria.

viernes, 6 de noviembre de 2009

No pidas imposibles ( décimas endecasílabas)





En una ocasión alguien me dijo.
"Necesito que seas la misma del año pasado "
No respondí nada.
Tan sólo, luego compuse estas décimas endecasílabas desde lo más hondo de mi alma.
Y es que no se puede ser ni como el año pasado ,ni como seremos mañana.



No pidas universos sin tormentas
pues mis ojos quemados han quedado
de escudriñar estrellas a tu lado.
Ahora en densa bruma andan a tientas.
Enraizadas en cuencas van sedientas.
aquellas alboradas que gloriosas
mutaron en crepúsculos sus losas.
Ni pidas la clemencia atragantada
clavada en mi garganta cual espada
incitan las arcadas desidiosas.


No me pidas misivas de palomas
mensajeras, con cánticos divinos
cincelando en tu cama remolinos.
Pues vagando atrapada en tus maromas
sin alas desplegué ya los aromas
vertidos en las sendas entre abrojos
donde inertes en sombras preñan ojos.
Y mis tullidas piernas en las minas
de octubres belicosos entre ruinas
plantaron las semillas en despojos.



No me pidas pretéritos ya muertos.
Ni postreros abriles dormitando
en arcones melódicos que cuando
cuerda les das, danzando van abiertos
y cerrados, son éxodos ya inciertos.
No me pidas neón en madrugada
ni soles alumbrando noche osada.
No me pidas razones sin cuestiones
ni pidas imposibles redenciones.
No soy divina..sólo un alma ajada.

jueves, 5 de noviembre de 2009




Siguen perennes sin mutar
las lágrimas atragantadas
que reparten vanidades en las esquinas,
y añoran los sauces
que cesaron el llanto
en la tarde de abril que moría.

Así como sigue,
recorriendo los vértices de mi cuerpo
un escalofrió bañado en desamparo,
hostil e indolente
en mis arterias entumecidas.

Por aquellos crepúsculos
donde la luna susurraba en mi nuca
la balada del tiempo derramado
en el torso desnudo de Baco.
y degustamos el infinito.

Saben a lluvia mis parpados
escociendo entre la bruma de mi cara
esa porción de gloria que inundando
cántaros henchidos
corroe las entrañas.

Sabor a ceniza llevan mis labios
abrasados en la miserable hoguera,
de fatuas y endebles quimeras
donde soñaba como quien ama
y amaba como quien sueña.

Y ahora me vestiré de metáfora,
con un ramillete de nervios en mi bolso
y la cara oculta de la luna en mis manos,
vaciando mis bolsillos de sueños
que pesan como losas,
en mis endebles cimientos .

Y pasearé mis hostilidades
por el parque de los olvidos.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

El desamparo ( soneto)




Soneto en poesia clásica , no por ello menos intensa, ya que cuando lo escribi sentia el desamparo descarnando mis entrañas.




Latiendo el desamparo en mis compañas
mutilada la sombra del errado
alza inerte semilla del pasado
hasta los mismos tuétanos me dañas.

Oneroso es el coste de hazañas
menoscabo del saldo ya pagado,
que enaltece el precio del pecado
semblante cadavérico de sañas.

Fortalezas han sido derribadas
en la faz desafiante del olvido
yaciendo entre cartón desamparadas.

Con talante bizarro decaído
presa desnuda soy de las palmadas
de la orfandad que cruenta me ha vencido.



Exhortando las palabras
que germinan en la garganta
aquellas.
Que en este breve instante
son acalladas por el sordo aliento
de lenguas entrelazadas.

Territorio.
De comisuras de jade
de pechos erizados en penumbra,
de manos alborotadas
escudriñando cobijos imperecederos
en la sutil avaricia de ardientes sexos.

Es tu lengua la brújula
que enciende
el norte de mis ojos
y el oeste de mis pezones.

Son mis manos ,los aperos
labrando en tu torso
hendiduras en el vértice de lo infinito.

Reptando desde la cúspide
de tu boca de zafiro,
(Acallando las palabras )
Hasta tu vientre de algodón
donde pernocta el fuego ,
la savia ,el ocaso ,el génesis y la consumación
de la lascivia.

Acoge mis húmedas ansias
Y acallemos las palabras
con los espasmos ateridos
que no saben de amores .
Orgasmos.
Que no abrigan ausencias
tachando hojas sin alma
en los almanaques de olvidos.

Ni presencias
acariciando sombras agonizantes,
entre péndulos sin horas.

Nutridas en noches de satén
entre sabanas almidonadas,
blanquecinas cenizas
de soledades acalladas,
rotas por el grito del silencio.

martes, 3 de noviembre de 2009





EL COMPOSITOR DE TORMENTAS / Andrés Pascual
Puesto por Leiaa | para el tema Estrenos | el 15-10-2009
(FINALISTA VIII PREMIO DE NOVELA DE CIUDAD DE TORREVIEJA 2009)

Adéntrate en la nueva novela del autor de El guardián de la flor de loto: una
apasionante aventura sobre la necesidad de creer en tus sueños.

El compositor de tormentas también traslada al lector al mundo mágico de Versalles y de Madagascar, "el último edén explorado", una isla de leyenda escogida por su pureza para resguardar la música más antigua de todos los tiempos. Aquí el protagonista vivirá una peligrosa expedición, donde enfrentará la muerte a cada paso en un mundo "lleno de romanticismo", del que Andrés Pascual no quiere adelantar nada más. "Me gustaría mantener el factor sorpresa", asevera.

Matthieu es un joven genio de la música que, fascinado por la magia de Versalles y sus fiestas desenfrenadas, anhela formar parte de la orquesta de Luis XIV, el Rey Sol. Lo que no imagina es que un brutal asesinato le abrirá las puertas de palacio para llevar a cabo el proyecto más ambicioso del soberano: transcribir la melodía del alma.

Pronto descubrirá que no es el único que codicia esa partitura, entre cuyas notas se oculta la fórmula alquímica que permitirá a su dueño conocer los secretos del universo. Para ganar esa carrera, Matthieu se embarcará en una peligrosa expedición a Madagascar, el último edén inexplorado, una isla de leyenda elegida por su pureza para resguardar la música más antigua de todos los tiempos. A partir de entonces se enfrentará con la muerte a cada paso, pero al mismo tiempo se abrirá ante él un mundo lleno de romanticismo que le hechizará casi tanto como una bella y misteriosa mujer que parecía estar esperando su llegada…

PLAZA & JANES EDITORES
ISBN: 9788401337338
Precio aprox: 19,90 €
528 pgs


Andrés Pascual (Logroño, 1969) es licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y ejerce desde 1992 como abogado en La Rioja.

Es un gran amante de la música. El piano se encuentra entre sus grandes pasiones.
También es un viajero incansable. Ha recorrido diversos países de cuatro continentes: Siria, Líbano, Etiopía, Botswana, Namibia, Madagascar, Myanmar, Nepal, Tíbet, India, Vietnam, Ecuador y otros muchos. Fruto precisamente de sus vivencias en el continente asiático surgió su ópera prima El guardián de la flor de loto.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Sombras de ausencia.



Si abofetean mi sombra
en esta aciaga tarde
de tumba sacra
donde se abriga el sigilo.
En sus palmas quedarían
aferradas.
hojas del árbol de tu ausencia
que titilando cayeron
en las breves y difusas
estrías del tiempo.
Y el quebranto seria mas intenso,
que si abofetean
la obtusa capa de cera
que recubre mi semblante.
O estos ocasos de vacantes
convidados de piedra
plagados de abejas
sin su reina
que recubren mi decrépito corazón.

Pasos de vidrios rotos.




Estos trazados sin hojas
mutaron en la sombra,
alertando
de la caída que aguarda tras la esfera
cíclica y monótona.

Como el acompasado péndulo
ese que urde la pérfida añoranza
de aquello que perdí
aletargando
silencios rotos de ventanas sin vistas.
Husmeando
fragancias de cuerpos rezumando
tiempo.

Atravesando vidrios en las suelas de mis zapatos
que rompen monótonas estancias
en fragmentos de sal.

Ni quiero ,
ni puedo sucumbir
al encanto de los nenúfares en la acera.
Y peino el vendaval
con letanías imprecisas
en la herida abierta
de lo inconcluso que retorna
a cada paso que doy.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Tú nunca lo sabrás.




Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres ( Sófocles)


Tú nunca llegarás a saber
que soy de fuego y viento.
Y que un día de mayo ,
cuando la tarde caía,
abrí mis entrañas a la primavera
y me veneró,
el llanto del sauce en la cúspide donde anidan
los mas fieros desgarros.

Melodías celestiales
rechinaron en mis dientes
entumecidos
en desamparo del vientre desgarrado.
Y el mismo Dios despertó de su letargo
embriagando mi cordón umbilical
con su milenaria legaña.

Los ángeles caídos ,
se rindieron a mis pies
ante la supremacía del instante,
ese instante conciso y singular en la levedad del tiempo;
donde fui...
Sólo madre y ...madre sola.

Tú nunca llegarás a saber
que cual guardián de Israel
no duerme ni reposa mi alma,
ni cuando el ocaso peina mi embozo
en un suspiro de sombría incertidumbre,
ni al ungir la aurora sus brazos en mi pecho
arrullando la cumbre de mis pezones
con su mágica estela.

Y socavan latidos placentarios
los puntos cardinales de la geografía de mis días
y las coordenadas de mis noches.

Y desde ese día.
cuando la tarde caía.
El cosmos se alió en mis constelaciones
atando mis presentimientos al infinito.
Y fui oasis abierto al crepúsculo,
asilo del exiliado en tiempo belicosos
cobijo en tardes lluviosas
y sonata de fieras decepciones.

Tú nunca lo llegarás a saber
Pero si puedes entenderlo.

Girasoles de sueños rotos.




Irse es como sustituirse por el recuerdo, y puede ser peligroso.
Alejandro Casona.


Rechinan los timbales de Cronos,
mece el viento la sombra
del cañaveral.
En el instante decreciente
de veredas rotas en la sombra
del pretérito.

Avanzan crepúsculos de girasoles desteñidos,
Y tú... no estás.

Las muñecas reventadas gimen
en un rincón,
entre corolas sepias de estaño
donde aguardan el vestigio ,
de una nota
entonando tus ancestrales baladas.

Cuando llorabas como quien ama
cuando amabas como quien llora.

Tus arterias fueron mancilladas
-y las mías-
en rutas de lamentos inconclusos
donde Dioses entonan
sinfonías,
del nuevo mundo entre injertos
descarnando en danzas druidas.
Eriales sin oasis.

Millones de moléculas de arena
en la oquedad de tus cuencas,
henchidas del germen de tu presbicia.
Que intuyendo firmamentos magentas,
no aciertan a ver la enjuta faz
de tus días,
ebrios de nubes deformes.

Ensayando sobre la ceguera
entre la hiedra,
ésa que trepó hasta tu vientre,
doblegando
el cáliz del oráculo de ninfas
y princesas destronadas.

Cetro de paja es tu esencia acuchillada.

Los girasoles rotan saludando
a huestes de cadavéricas
nostalgias

y tú ...no estás.


Los nísperos loan su nuevos tronos.
El tuyo se perdió entre despojados
anhelos
reclamando piratas cojos.
Impregnando de tritones tu océano
navegan tus sueños a lomos
del talle de sirenas varadas.
tus sueños,
-y los míos-

sábado, 31 de octubre de 2009

Poesía amante posesiva.



En ocasiones sucede.
Que esas piernas enraizadas a la madre tierra
que antaño eran robles,
hoy son endebles matas de hiedra
por donde trepa el mas vil de los desalientos.

Esas manos
que férreas asían ocasos pendencieros
sólo con alzarlas en sombras chinescas
hoy son agarrotados puños
que se abren
y cierran chirriando con torpeza.

En ocasiones sucede,
que te has olvidado el cuerpo
en las taquillas de estaciones de olvidos.

Y entonces.
En ese punto de cordura,
Cuando el amor sólo se siente en el sopor del ensueño
cuando las alboradas engullen tu maltrecho dorso,
cuando la estrofa comulga en tus labios.
Entonces.
Juras por esos dioses en los que no crees
que jamás volverás a los brazos de la pérfida amante
que te está carcomiendo la vísceras.
Esa Julieta que obtura tus venas revestida de metáfora
vendiendo tus amores a la luna ,
legando tu encorvado dorso al diablo
cosiendo tus labios a la palabra,
y devorándote cual mantis religiosa.

Y juras ,
por todos esos santos sin cetro en los que crees.
Que nunca más relegaras tu condición de poeta
por la de simple hombre
ni olvidarás el binomio cuerpo-mente
en pos del verbo.

Hasta que empuñas el teclado
con la saña de quien con un fusil
decide acallar al monstruo que lleva dentro,
con la certera convicción de que jamás
saldrá de su vida la sed de vocablos.

La poesía preñó de raíces su sangre
Y se engendra otro poema en la placenta
del tullido cuerpo.

viernes, 30 de octubre de 2009



Urbem venalem et mature perituram, si emptorem inverit
("Ciudad venal, y que perecería prontamente si encontrara comprador").



Sonríe el pecado con la saña de un destripador.

Sonrié el pecado.

A sabiendas de nuestros pavores,

olisqueando nuestros recelos.

El pecado sonríe ,escupiéndonos sus babas,

! Impávidos necios!

exhortados en unciones benditas

vomitando sobre vuestros talantes regios.





En las filantrópicas utopías me llamabas.





Pronunciáis mi nombre en alaridos.

!Pecado!

Aquí me hallo ,para deleite del sacrílego

o soy dulce ponzoña que lame los sentidos,

del hombre tatuado de cruces en su ego.

Sonríe el pecado.

y su carcajada rechina en los capiteles

desnudándose en la fastuosidad de los oropeles

!Impávidos necios!

A mi habéis de tornar

cuando en vuestra frente se fragmenten gotas ascetas,

y suden los vientos de las tentaciones

devorando el susurro de falsos profetas.





Sonríe el pecado.

Nutrido de linfa yerta tras las rejas

del hombre que con alza cuellos

se erige en juez y parte en su estrado.

Escudriñando en las negras sotanas confiado.


Sonrío, y os muestro petulante los placeres,

tras esas rejas las exhortaciones.

¡De la conciencia ? son ablaciones

cavando fosas henchidos de jadeos,

acarrean cenagosas aguas vuestros enseres.

-Mientras-
Sonrie el pecado.

Critica a "no saber "de Jorge Alemán.







Crítica de NO SABER de Jorge Alemán, por Ignacio Castro ReyTierra restante



Huellas aturdidas que continúan el juego de los nombres. En cada hombre una máscara, el esquema de un signo mudo. En las situaciones anónimas un rostro, una personalidad que nos interroga. ¿Es esta la doble obligación del ethos poético? Mientras tanto, diré como un elogio que apenas entrevemos en este libro ecos de la teoría que se le supone al autor. No se trata tampoco de un poemario hecho a partir de buenas lecturas o de un saber de la poesía. Más bien estamos ante el verbo que brota de la materia bruta de vivir, de la zozobra ante aquello para lo cual nunca estaremos preparados.


El miedo de todas las orillas es acaso el tema de este libro, ese gemido esclavo que, a pesar de cualquier seguridad, se pasea en nuestra boca. Viajar, vivir, saber, saborear el amor a tres bandas (p. 43). Para finalmente seguir teniendo miedo de la quietud del agua. Tras viejas caídas de un antaño que siempre vuelve, quedan tres recuerdos solamente. Lo demás, pequeños aconteceres (p. 25). ¿Es entonces poco con lo que se ha de vivir? No necesariamente, pues un segundo de inocencia basta para salvar un hombre. La poesía preserva ese punto fijo que no tiene lugar, aunque aletee en todos los sitios.


¿Cuál es la continuidad personal de Jorge Alemán, esa "vivencia típica y propia" de la que Nietzsche decía que retorna siempre en todo hombre de carácter? Podemos leer en No saber una confesión, una lista de culpas, el registro de un tiempo no visible. Como si los días del hombre público destilasen un estrato inasumible, otro centro de gravedad. Hasta para el lacaniano, la verdad surge de una crisis imprevisible del saber.


Y siempre el tormento, claro. No sólo no impide que esa materia prima de las vivencias se exprese sino que, al contrario, impone que su sustancia sea el ser expresada. Es la expresión que surge por fuera, a contrapelo de toda la formación. Como si en ciertos seres humanos la deformación, la fidelidad a una vida que nunca tendrá nombre, pudiera más que la mejor de las formaciones.


Así pues, no se trata en este libro de reunir cabos sueltos, esquirlas, la ganga de una vida que discurre firmemente por otros derroteros. Ni siquiera la senda inmanente del concepto es quién para dejar atrás las vivencias, como si fuera un resto. Esta existencia sobrante es más bien la patria del hombre, la región donde ha nacido y donde morirá, en la orilla de todas las elucubraciones. Después de la muerte no hay nada, como se suele decir, porque no hay tal después. La muerte es una cosa que ocurre "antes", que es anterior, que está dentro. Digamos que la poesía es la disciplina de ese descubrimiento.




Grabado en mi memoria
ese olor a Edén
Con rojas manzanas..mejillas púrpura
desraizadas de ese pueril vergel
que jamás mordimos.
¿ Como saber si su reseña era ponzoña
o frutos encarnados que transportaban a la gloría?
Nunca lo supimos,
pues la rancia esencia del claustro humedecido
nos impidió caer tras la tentadora
serpiente de esos querubes revestidos de oropeles.

Más tarde.
Cuando el Edén nos fue concedido sin previo aviso
y un cierto olor a podrido
emanaba del jardín de las delicias destronadas.

Entonces , sólo entonces
supimos del sabor del desencanto
en el rancio acerbo de frutos jugosos
Larvando gusanos.

Y caímos en la tentación.

El tiempo había corrido en nuestra contra
y mordiendo la manzana
engullimos con ella el gusano
que horadando nuestra garganta
jamás nos dejo expresar
ese anhelo de fantasear al fondo del Edén.

En la honda placidez de divisar los frutos
sin saborear su preciado néctar.
En el cortejo de la contemplación
sin rendirles tributo.

Ya era demasiado tarde.
Y subsistíamos en tronos sin paraíso
bordeando los fogones del Edén
y esperando querubes revestidos de estaño.

jueves, 29 de octubre de 2009

Espasmos de soledad.





Y mientras.
Con su plomizo manto de indolencia,
agonizante el sol en desbandada
exhalaba su último suspiro
matizado en el áurea que magenta
va incitando las sórdidas partidas.

Mientras.
Los recatados árboles peinaban
sus hojas para el festín del ocaso
cuando danzando ánimas de ausencia
festejan las alondras la llegada
del abúlico otoño
en ancestrales brazos ventisqueros.

Y mientras.
Las horas acompasaban los pasos
de aquellos que hacendosos ascendían
las cúspides del éxito sangrante
en las venas tullidas.

Mientras.
Gira la vida ,famélica ,abrupta
yo divago entre mi sombra ondulante
y el rugido de los espasmos que oníricos
ahuyentan mi soledad.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Mi abdicación.





Sigo deshilando el tul inmaculado
de albores clementes desde mi cama.

Dilatando el último hilo aferrado
al fatuo y acompasado paso
del rocío en mis húmedas sábanas de olvido.

Sigo comulgando en el cáliz vitalicio
de los minutos revestidos de silencios
anunciando el preludio de otro ocaso.
Adorando tabernáculos dúctiles
en sanguinarias paredes obstinadas
en desafiar mi templanza
con su alargada sombra.

Sigo exhalando el aire putrefacto
en la oculta cara de la mórbida luna
que me cobija.
Venerando dioses de barro entre vidrios
donde mora el misterio de semblantes
encubiertos tras la bambalina.

En todo este tiempo,
de hostiles y vacuos desafíos labrados
en las orillas desidiosas de mares reinventados.

Ese tiempo.
Acontecido entre estíos huérfanos de silencios
y la umbría de otoños preñados de hojas en blanco.

Inmole mis huestes de instantes
en las benévolas manos del sometimiento.
Abdicando en la contienda con la vida
fluí en el cauce del designio
bebiendo las primeras aguas del arroyo.

En la libertina desidia
de quien pierde siempre las partidas.