Revelando recuerdos.

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jueves, 12 de noviembre de 2009

El cielo del apátrida.




Nuestras virtudes son, a menudo, hijas bastardas de nuestros vicios.
Friedrich Hebbel


“Vengo de un lugar
donde sueño que tengo
un techo en estas tierras de nadie”

¿Qué sabes tú
de mis peregrinajes sin retorno
en la fogata de mis ojos
donde pernocta una luciérnaga
alumbrando
los resquicios de la última vena que me queda?

En la oquedad amarillenta de mi boca
germina un alud de utopías sesgadas.
Que sólo yo veo,
( sueños obstinados )
que golpeando la aldaba de mis arterias,
me conducen a mi paraíso.

Entonces y sólo entonces.
Los duendes de la noche son mis aliados
y mis princesas ,
son muñecas que visto y desvisto,
en la penumbra de mi kunda encadenado
a los grilletes de mis capilares.

¿Qué sabes tú
de mis titilantes amaneceres
cuando perforan mis tímpanos
miles de jinetes galopando sin bridas
por mi húmeda espalda?

En ese instante,
cuando el todo el universo
oscila conmigo
los segundos se hacen noches
y las noches pasan en un segundo.

¿Que sabes tú
de este ángel con tridente
y de este demonio con áurea divina?

En mis lóbulos conviven en perfecta armonía
la invocación de Zadkiel y la tea de Lucifer.


El chasquido desdentado
me advierte de otra frígida alborada
de piernas andando sin dueños,
y escuálidos dedos , que no aciertan
a prender las reliquias de mi espanto.

Y ya ves,
dandy maquillado y putrefacto.
Tengo mi propia kunda amortajada
en el seguro vitalicio del apátrida
que me conduce
hasta mi cielo de color carmín de todo a euro,
donde no espero encontrarte.


Nota.
Comprensión para estos enfermos que son denigrados con frases del tipo "Yonki de mierda" y grabados por las cámaras sin consentimientode forma reiterada.
vulnerando sus más elementales derechos como enfermos.

2 comentarios:

  1. Poemazo, que dirían alguno.

    ¿Qué sabe nadie, del sufrir de los hombres, cuando impasibles ante el dolor, muestran la más cruel de las máscaras, con el escarnio y atropello, sin entender la fragilidad de la enfermedad humana? ¿Qué será de ellos?
    Gran homenaje con bellos versos.

    Amando

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  2. Muchas gracias mi amigo Amando por detenerte en el dolor que emanan de estos versos.
    Pero como la vida misma que se nutre del dolor y del amor.
    Dolor ante situaciones que son incordiantes para muchos, y enfermedad para los que la padecen en su vil atadura.
    Gracias amigo.

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