Revelando recuerdos.

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sábado, 11 de febrero de 2012

Branquias en la almohada.


Mis noches son de lechuzas
crujiendo muebles
en los vértices del escalofrío.
Larvando minutos como espadas
entre las tuberías que chirrían
como un cerdo en la matanza.

Respiro por branquias
y doy cuerda a irrisorios relojes
donde millares de demonios
acicalan su tridente en la punta de mi lengua
donde germina el verbo
renacer....
en todas sus conjugaciones.

Y cuando el primer rayo
asoma al quicio de mis delirios
mi anquilosado cuerpo se queda sin nombre,
y mis recuerdos son arrojados al viento
como una moneda con miles de cruces
y ni una sola cara.

Y no acierto a recordar
donde dejé las piernas para incorporarme.
Ya, apenas tengo memoria,
tengo casa, pero nadie enciende la lumbre
de un hogar,
nadie a quien arropar
ninguna cima que coronar
ni grutas de deseos inconfesables.

Eso, sólo pasa en otras hogares
en otros cuerpos
en otras fuentes
en otras madres.

Me da las buenas noches
una lampara de techo
con la que hago muy buenas migas.
Yo, cuento sus hojas
esculpidas en las tulipas como pecas picaronas
y ella... se deja querer.

Me alimento de las sobras del manjar
de una suculenta supervivencia
que guardo en el congelador de las rentas
de un precoz olvido.

Rabiosa perra
mordiendo las manos que me dan de comer,
ladro y escupo las babas por los callejones
sin salida que frecuento.
Me lamo sola las purulentas heridas
con la sangre de mi cordón umbilical,
que todavía caliente ,es lo más parecido
a un abrazo.

Alguien,
más enérgico que la propia vida
zarandeó estas paredes
y desde entonces
asoman bufones desde lo insondable de las vigas
y de mi soledad,
se van mofando con sus cascabeles rosas.

Cada noche sudo lustros sobre la almohada
en decúbito supino
por si acaso
en medio de tanta oscuridad
la suerte se me presente de cara.

Mis sueños son negras palomas
defecando sobre mi cara los panes sin digerir.
Sirenas de ambulancias tocan para mi
su mortal sinfonía en sol menor.

Invoco los infiernos
para vivir .
¿Y...
me ruegas
qué sea la misma de antes?

Cuando ha pasado una dama
disfrazada de nodriza
con inmaculada bata de hospital,
y besas por última vez
la congelada mejilla que nació de tu entraña,
tan sólo aciertas
a respirar como un pez
ahogándote poco a poco
en la pecera de las preguntas.

Y jamás
jamás
vuelves a ser como antes.

2 comentarios:

  1. No se vuelve a ser como antes, solo se intenta sobre vivir.
    Mi niña guapa, no estás sola, yo hoy lloro contigo, pero quiero que mañana, las dos, nos riamos de esas caras sin rostro, que nos miran al pasar.
    Te quiero.
    Besos amontonaos!!!.

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  2. Gracias Maria amiga mia.Eres muy amable y bella persona.Yo también te quiero mucho y espero a esos días en que riamos sin parar las dos de todo.Besos de todo corazón reina.

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