
Olvidos...24 de octubre del 2010
Ya no imploro tu recuerdo
en las magulladuras
de mis cortos pasos,
ni lloro esas lágrimas
que de viejas se han secado.
No corro detrás del pasado
ni apaciguo las alas del futuro
en la mansedumbre de mis horas.
Ni existe sueño
(por pusilánime que sea)
que me arrope con su roído abrigo.
Mora tu recuerdo
en el regazo
de esa esperanza
que nunca debería
haber tenido,
esa sórdida espera
de ver que en tu entraña
ni una nueva rosa compasiva
había amanecido.
Y ahora escancio el cáliz
del renacimiento
y camino con paso erguido
hacia ese espacio
que un día fue tuyo y mio
a ese espacio que nunca
debió haberte pertenecido.