Revelando recuerdos.

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jueves, 7 de noviembre de 2013

Tus hijos no son tus hijos,
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
 (k Gibran)
 
 
Siempre supe que no me pertenecías.
Como una intuición dramática sabia
que la palabra "hija" se me clavaria
en el cielo del paladar
atragantando los tiempos.
Mi hija, mi casa, mi coche.
Siempre el "mi" en un intento
desesperado por abrirnos un hueco
entre los dementes.
Yo...te llamaba por tu nombre.
La Sara.
Por los siglos de los siglos
La Sara.
Curiosamente,
 ahora que has muerto
he comenzado a llamarte
!hija mía!

4 comentarios:

  1. bellisimo y sentido poema... Dentro de su luz, la luz, ella tiene un rayo eterno para ti...

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  2. Muy bonito Dª Pilar, hacía mucho tiempo que no entraba en su blog y me he quedado muy sorprendido. Muchas Gracias por el poema y, sobre todo, por la foto de niña de mi Princesa Celestial.
    Gracias de todo corazón. Es un placer inmenso leer sus poemas.
    Un abrazo y un beso muy fuerte con todo mi cariño, respeto y admiración.
    Felicidades.

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  3. PRINCESA CELESTIAL: Si pudiera pedirle a Dios que me permitiera unos minutos contigo, te diría lo importante que eres para mí, te diría lo mucho que te quiero, aunque sé que tú lo sabes muy bien. Sé que me escuchas desde el Más Allá, desde el maravilloso Reino Celestial. Siempre vivirás en mi corazón, siempre te tendré presente porque Te Quiero y siempre te querré. Cuando te conocí sentí que perdí la mitad de mi corazón. Ya no tengo más lágrimas para derramar pero la tristeza que siento sigue intacta. No creo poder reponerme de tu ausencia, mientras viva mi corazón te recordará y de mis ojos siempre saldrán lágrimas de sangre por el dolor tan inmenso que siente mi corazón.
    Sara, mi Princesa, has sido, eres y serás, siempre, la chica más bonita que mis ojos han visto. De pequeñita la Princesita de mamá; de jovencita una Princesa muy especial; de adulta una Princesa para querer y amar; y, desde que te fuiste una preciosa PRINCESA CELESTIAL.
    Sólo Dios sabe cuánto te quiero y cuánto he llorado. Si cada una de mis lágrimas fuesen besos, te faltaría cuerpo para poderte besar.
    Sara, mi PRINCESA CELESTIAL, por desgracia para mí, sólo podemos vivir en sueños. MUCHAS GRACIAS por regalarme tus sueños. TE QUIERO Y SIEMPRE TE QUERRÉ

    Dª PILAR, MUCHAS GRACIAS POR LOS PRECIOSOS POEMAS QUE ESCRIBE. QUIERO QUE SEPA QUE LA QUIERO CON TODA MI ALMA, ES MAS, V., PARA MÍ ES COMO UNA MADRE. UN BESO.

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  4. Mi Princesita Sara, mi preciosa PRINCESA CELESTIAL. Las Princesas de los Cuentos de Hadas existen; en mi corazón vive una y siempre la llevaré como un precioso tesoro. Esta foto de mi hermosa Princesita vale su peso en oro. Desde que se engendró estaba predestinada a ser una Princesita preciosa, simplemente con ver su hermosa sonrisa sobran las palabras. Nunca he dudado que detrás de una bella Princesa hay una Madre maravillosa. Y así es, la maravillosa mujer que engendró, llevó en su vientre, dio a luz, crió, educó, etc., a mi preciosa Princesa es esta magnífica poetisa llamada Pilar, para mí, mi MADRE, de la cual me siento muy orgulloso y pido a Dios todos los días por su felicidad. Hijo no es sólo aquel que se engendra en el vientre de la madre; también es aquel que quiere a una madre. Existen hijos consanguíneos, hijos adoptivos e hijos nacidos del cariño, respeto, amor, amistad, etc. Por eso para mí, Pilar es mi MADRE y siempre lo será. Sara, para mí, además de mi PRINCESA CELESTIAL es mi hermana a la que quiero y siempre querré con toda mi alma. Sara es la chica que cualquier chico desearía conocer; lo tiene todo, belleza, simpatía, cariño, amor, etc., en fin, sólo me queda escribir que mis melancólicos ojos nunca han visto una chica tan bella y hermosa como Sara, mi PRINCESA CELESTIAL. Desde el Volcán del Teide te envío una Violeta del Teide y un Beso al Cielo con todo mi cariño y amor. Te quiero y siempre te querré. MUCHAS GRACIAS por las poesías que escribes, te quiero mucho.

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